Conflicto en Medio Oriente impacta economía global y afecta precios del petróleo
El conflicto en Medio Oriente podría provocar un alza en el precio del petróleo y presionar la economía global, con efectos en la estabilidad de mercados y política monetaria.
Foto: Pulso Jalisco / IA
El conflicto en Medio Oriente tiene el potencial de afectar la estabilidad económica global según un informe de la firma Alpine Macro, que ahora anticipa una duración del conflicto de alrededor de dos meses. La consultora, asociada a Oxford Economics, indica que el conflicto podría concluir con un cese informal de hostilidades, dejando al régimen iraní en el poder, mientras Irán, Estados Unidos e Israel proclaman victorias parciales.
La estabilidad económica mundial podría verse comprometida si el Estrecho de Ormuz sigue cerrado, puesto que es una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el tránsito de petróleo. Según el análisis de Alpine Macro, la duración del cierre es una variable clave para los mercados globales. Un bloqueo prolongado podría desencadenar un aumento en el precio del petróleo Brent, superando los 100 dólares por barril y llegando hasta 150 dólares en el peor de los casos.
La situación en Ormuz ha elevado la incertidumbre en los mercados energéticos. El precio del petróleo alcanzó los 119 dólares por barril el 9 de marzo, coincidiendo con tarifas récord para superpetroleros que ahora superan los 423,000 dólares diarios. Goldman Sachs aumentó su proyección de riesgo de recesión para Estados Unidos al 25% en los próximos 12 meses, debido al impacto de la guerra y la crisis energética en el estrecho.
El banco de inversión plantea diversos escenarios, donde el más conservador prevé el Brent a un promedio de 98 dólares entre marzo y abril. Un cierre más extenso del estrecho podría llevar este precio a 110 dólares, mientras que situaciones extremas podrían elevar los precios hasta 150 dólares. El efecto será una inflación energética que obligaría a prolongar políticas monetarias restrictivas, con una consecuente caída en el consumo y la inversión.
En México, la volatilidad es evidente, aunque el peso mexicano se ha mantenido relativamente estable. Jaime Álvarez, vicepresidente de Inversiones de Skandia, prevé que el tipo de cambio se mantenga entre 18 y 19 pesos por dólar. Esto ya se contemplaba desde principios de año ante los riesgos externos persistentes. Un repunte sostenido del crudo podría aplazar las reducciones de tasas tanto en Estados Unidos como en México, lo que generaría condiciones financieras más restrictivas y un aumento en la volatilidad.
La reciente caída en los mercados de Estados Unidos y de países emergentes como México ha evidenciado la reacción ante la incertidumbre. Según Álvarez, más que una salida total de dichos mercados, se observaría un reajuste sectorial, en donde sectores de consumo y materiales sentirían presión mientras el sector energético seguiría mostrando cierta resiliencia.
Este panorama podría influir en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), especialmente en lo que concierne a la seguridad energética. Jaime Álvarez señaló que este tema podría ganar más peso en futuras discusiones, ante la necesidad de los países norteamericanos de reforzar su seguridad energética para enfrentar choques globales en los mercados de petróleo y gas.
El prolongado conflicto en el Medio Oriente y sus consecuencias sobre el flujo de petróleo a nivel mundial representan una potencial amenaza para la economía global. A medida que se mantenga la incertidumbre, las autoridades fiscales y monetarias deberán prepararse para abordar los efectos secundarios que podrían surgir, incluyendo el impacto en la inflación y las condiciones del mercado laboral.
Observadores del mercado seguirán de cerca los próximos desarrollos en el conflicto, ya que cualquier cambio en la duración o intensidad podría influir en la trayectoria económica global. Se espera que las semanas siguientes sean cruciales para determinar la estabilidad de las rutas de suministro energético y su impacto en la economía mundial, con la posibilidad de ajustes nuevamente a nivel regional e internacional para mitigar los efectos negativos de esta crisis.