Seguridad y ajustes en vuelos por violencia en Jalisco
El AICM opera con normalidad, pero la violencia en Jalisco provoca ajustes en vuelos y afecta a más de 11 mil pasajeros. Las medidas de seguridad se refuerzan.
El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) continúa sus operaciones con normalidad, pero no sin desafíos. Diversas aerolíneas han tenido que ajustar sus vuelos debido a la preocupante ola de violencia en Jalisco, lo que ha llevado a la cancelación de 58 vuelos y retrasos en 11 más, impactando a más de 11 mil pasajeros que se desplazan entre destinos tan populares como Guadalajara y Puerto Vallarta.
Un ánimo de seguridad reforzado
A pesar de la tensión, las terminales del AICM permanecen operativas y accesibles, y la mayoría de los vuelos nacionales e internacionales siguen según lo previsto. Sin embargo, ciertas aerolíneas han ajustado sus horarios debido a las circunstancias que imperan en el estado. Para enfrentar posibles amenazas, un robusto dispositivo de seguridad ha sido desplegado en el aeropuerto, con la participación de 5,800 elementos de la Unidad Naval de Protección Aeroportuaria de la Secretaría de Marina, el Servicio de Protección Federal, y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México.
Esta fuerte presencia de seguridad es un esfuerzo preventivo que se ha intensificado desde el domingo anterior, asegurando el resguardo de pasajeros y trabajadores. La coordinación con autoridades federales y locales es crucial para garantizar que las operaciones aéreas transcurran sin mayores inconvenientes, en un entorno lo más seguro posible.
Impacto del crimen organizado en la aviación
El clima de violencia en Jalisco, que expertos vinculan con el crimen organizado, ha ocasionado repercusiones en la aviación nacional. Viva Aerobus ha anunciado que, a partir del lunes, sus operaciones en los aeropuertos de Guadalajara y Puerto Vallarta regresarán a la normalidad. Mientras tanto, las políticas de flexibilidad para cambio de boletos seguirán vigentes.
Esta situación no solo afecta a la movilidad aérea, sino que también genera preocupación sobre la seguridad en otros aeropuertos del país, especialmente aquellos cercanos a zonas conflictivas. Las autoridades aeroportuarias en Jalisco y la Ciudad de México están en continua comunicación para mitigar los impactos de estos ajustes, buscando no interrumpir significativamente el flujo de pasajeros ni los horarios programados.
Las medidas de seguridad incluyen una intensificación de la vigilancia por parte de la Unidad Naval de Protección Aeroportuaria y el Servicio de Protección Federal, lo cual garantiza que las operaciones se lleven a cabo bajo estrictos protocolos de seguridad. Se invita a los pasajeros a mantenerse informados a través de redes sociales y los portales oficiales para recibir actualizaciones inmediatas sobre sus vuelos.
En conclusión, la prioridad sigue siendo la seguridad y el bienestar de los pasajeros que requieren viajar. La cooperación de todos es fundamental para enfrentar estas adaptaciones que, sin duda, desafían las operaciones del transporte aéreo en regiones afectadas por la inseguridad.